Observatorio 2020

La Prospectiva

¿Qué es la Prospectiva?


Hay dos conocidas definiciones provistas por investigadores del Reino Unido. El más citado, Ben Martin (1995), describe la prospectiva como “el proceso de investigación que requiere mirar sistemáticamente el futuro de largo plazo en ciencia, tecnología, economía y sociedad, con el objetivo de identificar las áreas de investigación estratégicas y las tecnologías genéricas emergentes que generarán los mayores beneficios económicos y sociales”.

El otro autor, Luke Georghiou (1996), describe la prospectiva como “un medio sistemático de evaluar los desarrollos científicos y tecnológicos que podrían tener un fuerte impacto en la competitividad industrial, la creación de riqueza y la calidad de vida”.

Los rasgos importantes en estas definiciones son el carácter periódico (horizontes de tiempo que oscilan entre los 5 y los 30 años) y sistemático de estos estudios, así como la importancia de balancear el empuje de los desarrollos científico-tecnológicos con la demanda del mercado. Por su parte, estos estudios no deben ser dominados únicamente por los aspectos tecnológicos. Es importante que el análisis de los aspectos sociales trascienda la creación de riqueza e incluya asuntos tales como la prevención del crimen, la equidad, la educación, la creación de habilidades o el envejecimiento de la sociedad.

Los estudios de prospectiva permiten la identificación, anticipación y proyección de tendencias en los campos sociales, económicos y tecnológicos, utilizando métodos interactivos y participativos de debate, a fin de forjar nuevas redes sociales. Para ello es crucial identificar una visión estratégica que no resulte utópica sino que reconozca y explique sus implicancias para las correctas decisiones y acciones del día de hoy.


Antecedentes Históricos


Estados Unidos
Los pronósticos tecnológicos comenzaron a utilizarse alrededor de 1950 en el area de la producción para la defensa. La Corporación Rand, por ejemplo, en diversos trabajos de consultoría, fue responsable por el desarrollo de algunos de los principales instrumentos utilizados en esta técnica, como el formulario de medición “Delphi”. Grandes ejercicios de pronóstico se llevaron adelante en la Marina y la Aeronáutica de los Estados Unidos. Y las empresas privadas lo aplicaron al sector de la energía.

Dada la escasa relación con el mercado provista por el area en que se especializaron los estudios de prospectiva, su utilización fue perdiendo adeptos. Sin embargo, a fines de los años 80 y como resultado de lo que se percibía como una amenaza japonesa a la competitividad americana, las técnicas de prospectiva volvieron a los primeros planos. Fue entonces cuando el Departamento de Comercio, el Concejo de Competitividad y la Oficina de Políticas en Ciencia y Tecnología comenzaron a utilizar nuevamente las renovadas técnicas de prospectiva.


Japón
A pesar de haber sido Estados Unidos quien comenzó en 1950 con la utilización de estas técnicas, fueron los japoneses los que las desarrollaron en todo su potencial. Persuadidos de que las mismas representaban un instrumento potencialmente útil para formular políticas enviaron un equipo de personas para consultar a los expertos en los Estados Unidos.

Para 1970 los japoneses habían elaborado su propia estrategia de prospectiva y la aplicaron para producir una primera previsión acerca del futuro de la ciencia y la tecnología, con un horizonte temporal de 30 años. Dicho estudio fue preparado por la Agencia de Ciencia y Tecnología y, normalmente se considera el primer estudio de prospectiva tecnológica propiamente dicho.

El objetivo del mismo fue producir una visión general que mirara los campos de ciencia y tecnología como un conjunto, a fin de proveer inteligencia de negocios sobre tendencias de largo plazo a quienes formulan políticas en el sector público y privado. De este modo, estarían en condiciones de decidir los trazos gruesos de la dirección que había que tomar para alcanzar la vanguardia del progreso. Miles de expertos de la industria, las universidades y el gobierno participaron en la elaboración de este informe que desde entonces se repite cada 5 años.


Holanda
Este parece haber sido el primer país europeo en utilizar las técnicas de prospectiva en los años 70 para examinar la relación entre la ciencia y la sociedad. En los 80 los consejos sectoriales (para agricultura, salud y medioambiente) llevaron adelante varios estudios de prospectiva y en los 90 un comité asumió las tareas de coordinación de estos estudios en todo el país.


Alemania
El uso extendido que esta técnica comenzó a tener en otros países y, sobre todo, la unificación y los problemas de recesión y ajuste estructural a los que se enfrentaba la economía alemana, llevaron al país a incorporar (después de 1990) el uso de las técnicas de prospectiva.

Se buscó información sobre la utilización de este instrumento en los Estados Unidos y se recurrió a la asistencia de Japón que ya iba por su quinto ejercicio periódico (quinquenal) de prospectiva. Más tarde, y en función de su propia experiencia, Alemania colaboraría con el sexto ejercicio japonés en la materia.


Francia, Reino Unido y otros
A principios de los 80 Francia desarrolló varios ejercicios de prospectiva. Sin embargo, fue sólo a partir de 1994 que los mismos comenzaron a realizarse de un modo sistemático, basados en herramientas tradicionales como los formularios Delphi. A finales de esta década la técnica se extendió a países como Australia, Canadá, Noruega y Suecia.

En 1994 el Reino Unido lanza el primer ejercicio de prospectiva tecnológica. Desde entonces, varios países más han aplicado esta técnica, como Italia, España (que crea su Oficina de Prospectiva Tecnológica), Irlanda, Austria, Hungría, Sudáfrica, Nueva Zelanda, República de Corea, Tailandia, India y Turquía.


Importancia de la prospectiva


Son muchas las razones que nos exigen identificar y entender, de manera sistemática, las tendencias dominantes en la economía internacional: hacia dónde se dirige la investigación y el desarrollo de las nuevas tecnologías y cómo afecta todo ello nuestros negocios y la calidad de vida de nuestro país.

Entre ellas, señalaremos a continuación algunas de las que se consideran, habitualmente, entre las más relevantes.

    1. La competencia aumenta rápidamente e impacta de manera repentina en los mercados y en las sociedades creciendo la rivalidad no sólo entre países sino también entre compañías. En los últimos 12 años, por ejemplo, muchos nuevos jugadores han entrado al grupo de las “economías de mercado”, sobre todo en Asia y Europa Central, ofreciendo nuevas oportunidades de negocios e inversión.

Este aumento de la competencia sigue dos vectores principales. Por un lado, presenciamos un enorme (y tal vez sin precedentes) diferencial de costos laborales (por ejemplo, un factor de 100 entre Alemania y China) en un contexto en el cual las empresas pueden mudar sus recursos y producción de una manera mucho más rápida y sencilla que en cualquier época pasada. Por el otro lado, la innovación tecnológica y la demanda que ella genera en materia de aumento de los conocimientos y las habilidades presionan de manera cada vez más directa e inmediata sobre mercados, productos y políticas públicas y empresariales.

    2. El tipo de análisis requerido para enfrentar la competencia se ha vuelto más complejo. En un contexto donde una gran cantidad de países y empresas (empeñados en alcanzar y mantener el liderazgo competitivo de una economía basada en el conocimiento) usan esta técnica, soslayar su utilización puede disminuir la capacidad de competir en el futuro u otorgar una ventaja significativa a potenciales competidores en la carrera por la prosperidad y el liderazgo.

La creciente preocupación acerca de la interacción entre la capacidad competitiva de un país y factores sociales tales como el desempleo y las condiciones laborales, las desigualdades y el nivel de cohesión social, el medioambiente y la sustentabilidad del proceso productivo, los riesgos asociados con la emergencia de nuevas tecnologías así como la distribución de sus beneficios, requiere la formulación de análisis cada vez mas sofisticados para enfrentar la competencia. Hoy en día se requiere una mejor comprensión del funcionamiento de los sistemas económicos y sociales, mayores capacidades para formular políticas publicas e instrumentos de análisis que permitan vincular todos estos factores de manera articulada.  

    3. Las nuevas formas de competencia imponen la articulación de esfuerzos entre el sector público y el privado. Los estudios de prospectiva son una herramienta formidable, precisamente, porque representan una nueva y moderna forma de vincular las acciones de uno y otro.

Si bien, por un lado las constantes presiones competitivas sobre países y empresas estimulan la sociedad publico-privada para enfrentarlas, por el otro, las constantes restricciones sobre el gasto público (por la necesidad de alcanzar una situación fiscal equilibrada) y las limitaciones en materia de políticas públicas que surgen de los acuerdos bilaterales y multilaterales de comercio restringen las posibilidades de asociación entre ambos e imponen el desarrollo de nuevos instrumentos que permitan trabajar en todos los frentes simultáneamente a fin de estimular el desarrollo y la capacidad competitiva de un país.

Nadie discute hoy en día la importancia de la innovación y el cambio tecnológico como motor del desarrollo de una economía, o el hecho de que éstos constituyen el principal elemento de cambio y progreso. Sin embargo, introducirlos en la economía y en la sociedad presupone como requisito indispensable la permanente renovación de las capacidades sociales y habilidades en la fuerza de trabajo. Estas capacidades no sólo demandan nuevas habilidades sino que, muchas veces, vuelven obsoletas las existentes.
 
Para coordinar los esfuerzos público y privado en este terreno es esencial seleccionar prioridades. Existe una imposibilidad material y financiera de monitorear de manera simultánea y en todos los frentes los avances de innovación tecnológica y los estudios de prospectiva permiten organizar la selección de prioridades de manera articulara y armonizada con el sector privado.

    4. Las presiones económicas y sociales que genera la globalización de los mercados sobre los pueblos y los empresarios obligan a formular un nuevo contrato social entre la ciencia, la tecnología y la sociedad, que permita la construcción de sociedades mas justas, equitativas y, a la vez, mas competitivas.
 
La identificación de tendencias en el campo tecnológico, la comprensión del funcionamiento y evolución de los mercados o el análisis informado de las políticas de la competencia son importantes beneficios arrojados por los ejercicios de prospectiva. Sin embargo, no hay que olvidar los relacionados con el descubrimiento y vinculación con potenciales aliados y socios comerciales/industriales así como el desarrollo de estrategias de negocios.


Mejor posicionamiento empresarial


En la economía internacional de nuestros días, dominada por la innovación y el cambio tecnológico y en un contexto donde los mercados comerciales y financieros se integran cada vez más rápido, las compañías enfrentan una intensa competencia.

En palabras de Schumpeter, la innovación puede tener lugar a través del surgimiento de nuevos productos, nuevos procesos, nuevos mercados, nuevas fuentes de aprovisionamiento de materias primas o nuevas formas de organizar los negocios.

El surgimiento relativamente reciente del comercio electrónico y la aparición de la “nueva” biotecnología son algunos ejemplos que ilustran lo anterior. Su aparición ha creado contextos dinámicos y complejos que, por su misma naturaleza, tienden a crear una brecha en las capacidades humanas y sociales existentes y aquellas requeridas para enfrentar los cambios que sobrevienen.

Estos temas no pueden tratarse usando los procedimientos o métodos convencionales de resolución de problemas. Requieren nuevos enfoques y una forma de pensar integrada basada en un horizonte que investigue las relaciones y asociaciones entre ellos, teniendo en cuenta el gran número de factores que los influencian.

En las últimas dos décadas varias empresas en sectores tales como energía, automotor, telecomunicaciones y tecnologías de la información han establecidos grupos de prospectiva y procesos de planeamiento estratégico, que analizan las perspectivas de largo plazo de las nuevas tecnologías y su impacto en los mercados y estrategias corporativas. DaimlerCrysler fue el primer grupo importante en hacerlo en 1979, cuando estableció el Grupo de Investigación en Tecnología y Sociedad.

La premisa de trabajo de estos grupos y, en particular la del de DaimlerCrysler, es la de que si bien no es posible predecir el futuro sí es posible prepararse para un futuro incierto pensando sobre una variedad de posibles desarrollos y analizando las fuerzas que los influencian. Un tema crucial para ellos es estudiar las interacciones entre los desarrollos sociales y tecnológicos, para lo cual toman una mirada cercana de las tendencias sociales y los cambios en las conductas del consumidor que se relacionan con la introducción de nuevas tecnologías en el mercado.

En el año 2003 Becker analizó las actividades de prospectiva de 18 compañías detectando que la mayor parte de las actividades de prospectiva corporativas se basan en dos grandes categorías:


     1. Características específicas del negocio en el que opera la compañía que por su naturaleza requiere una orientación de largo plazo

Firmas cuya producción se caracteriza por tener largos ciclos de producto, altos montos de inversión y costos de investigación y desarrollo (como la industria automotriz, la química o farmacéutica, por ejemplo) necesitan una perspectiva de largo plazo para identificar áreas potencialmente nuevas en las que construir y edificar competencias; porque el desarrollo de nuevas competencias y de recursos humanos lleva al menos una década. Los ejercicios de prospectiva parecen inevitables para quienes quieran alcanzar o mantener una posición de liderazgo en el mercado basado en la innovación.

     2. Actitud proactiva de las compañías que buscan enfrentar en mejores condiciones las incertidumbres de los mercados en los que operan sus negocios.

Hay también factores externos a la firma que hacen deseable o conveniente practicar ejercicios de prospectiva, como la necesidad de ganar conocimiento acerca de las tecnologías emergentes y sus futuros usuarios para las compañías que operan en sectores particularmente intensivos en tecnología. Otras firmas buscan no ser sorprendidas por los desarrollos futuros en su mercado o simplemente abrir la compañía al mundo externo y encontrar puntos de partida para transferir sus innovaciones, cooperar con otras empresas o copiar las mejores prácticas del mercado. En todo caso, los ejercicios de prospectiva proveen una excelente información de base acerca de las futuras condiciones de operación de los mercados en los que las empresas tendrán que operar.


Beneficios


Los usos más inmediatos de los estudios de prospectiva para las empresas pueden resumirse del siguiente modo:

  • Proveen inteligencia anticipatoria a través de información de base acerca de futuras tendencias y alerta temprana sobre desarrollos recientes.
  • Ayudan a establecer direcciones estratégicas, visualizando los grandes lineamientos de la estrategia corporativa de la empresa
  • Contribuyen a establecer prioridades, identificando las líneas más deseables de inversión, investigación y desarrollo como insumo directo de las decisiones específicas de asignación de recursos
  • Constituyen un catalizador de innovaciones, estimulando y apoyando el proceso de innovación entre diferentes jugadores.